
Con la llegada de Windows 11, muchos gamers se preguntan si vale la pena el cambio desde Windows 10. Ambos sistemas operativos tienen sus puntos fuertes, especialmente cuando se trata de jugar. Vamos a ver qué ofrece cada uno y si las novedades de Windows 11 realmente marcan una diferencia para tu experiencia de juego en 2025. ¿Será Windows 11 la nueva estrella o Windows 10 seguirá siendo el rey para los videojuegos? ¡Vamos a descubrirlo!
Puntos Clave para tu Decisión
- Windows 11 introduce tecnologías como DirectStorage y Auto HDR que pueden mejorar significativamente los tiempos de carga y la calidad visual en juegos compatibles, ofreciendo una experiencia más fluida y atractiva.
- Aunque Windows 11 muestra mejoras en rendimiento general y gestión de memoria, la diferencia en la tasa de fotogramas en juegos puede ser mínima y depender en gran medida del hardware específico y la optimización de cada título.
- Los requisitos de hardware más estrictos de Windows 11, incluyendo la necesidad de TPM 2.0, pueden dejar fuera a equipos más antiguos, mientras que Windows 10 sigue siendo una opción viable y compatible para una gama más amplia de hardware.
- Windows 10 continuará recibiendo soporte oficial hasta octubre de 2025, ofreciendo estabilidad y seguridad, lo que lo mantiene como una opción segura si no necesitas las últimas funciones de Windows 11 o tu hardware no es compatible.
- La interfaz rediseñada de Windows 11, junto con herramientas como Snap Layouts y la integración de apps de Android, aporta modernidad y nuevas posibilidades de productividad, aunque puede requerir un periodo de adaptación para algunos usuarios.
Rendimiento y Velocidad en Juegos
Cuando hablamos de jugar en PC, la fluidez y la rapidez son clave. Nadie quiere sufrir tirones o esperar eternidades a que cargue un nivel. Aquí es donde Windows 11 intenta marcar la diferencia frente a su predecesor, Windows 10, especialmente para los gamers.
Mejoras en la Gestión de Memoria y Tiempos de Respuesta
Windows 11 trae consigo optimizaciones internas que buscan hacer que el sistema operativo sea más ágil. Una de las áreas que más se ha trabajado es la gestión de la memoria RAM. El sistema ahora es más inteligente a la hora de asignar recursos, lo que significa que los juegos y las aplicaciones que necesitas deberían tener prioridad cuando se les requiere. Esto se traduce, en teoría, en menos cuelgues inesperados y una experiencia más suave, incluso si tu máquina no es la más potente del mercado. También se ha trabajado en reducir el tiempo que tarda el sistema en ‘despertar’ de la suspensión, algo que, aunque no afecta directamente al juego, sí mejora la experiencia general de uso.
DirectStorage y Auto HDR: Ventajas Clave para Gamers
Estas son dos tecnologías que Microsoft ha traído de las consolas Xbox y que son un verdadero punto a favor para Windows 11 en el terreno gaming. DirectStorage es una maravilla que permite que la tarjeta gráfica se comunique directamente con el SSD. ¿Qué significa esto en la práctica? Tiempos de carga mucho más cortos. Olvídate de ver la pantalla de carga durante minutos; con DirectStorage, los juegos pueden cargar sus datos de forma mucho más eficiente, quitándole trabajo a la CPU y haciendo que todo vaya más rápido. Por otro lado, Auto HDR es una función que mejora la calidad visual de los juegos que no fueron diseñados originalmente con HDR. Básicamente, añade más color y contraste a la imagen, haciendo que todo se vea más vivo y espectacular, siempre y cuando tengas un monitor compatible, claro.
| Característica | Windows 10 | Windows 11 | Ventaja Clave para Gaming |
|---|---|---|---|
| Soporte DirectStorage | No | Sí | Tiempos de carga reducidos |
| Auto HDR | No | Sí | Mejora de calidad visual |
Benchmarks: Comparativa de Tasa de Fotogramas
Los números no siempre cuentan toda la historia, pero en el mundo del gaming, los FPS (fotogramas por segundo) son importantes. Las pruebas realizadas hasta ahora muestran que, en general, Windows 11 ofrece una ligera mejora en la tasa de fotogramas en comparación con Windows 10. No esperes saltos gigantescos en todos los juegos, ya que el rendimiento final depende mucho de tu hardware específico (tarjeta gráfica, procesador, RAM, etc.). Sin embargo, la optimización del sistema y las nuevas tecnologías como DirectStorage pueden marcar una diferencia notable en títulos que hacen uso intensivo de la carga de datos. En algunas pruebas, se ha visto una mejora de unos pocos FPS, lo cual puede ser suficiente para marcar la diferencia entre una experiencia fluida y una que no lo es tanto, especialmente en juegos competitivos donde cada milisegundo cuenta.
La optimización del sistema operativo es un factor importante, pero no hay que olvidar el mantenimiento básico. Mantener los drivers de la tarjeta gráfica actualizados, limpiar el polvo de los ventiladores y asegurarse de que los programas innecesarios no consuman recursos en segundo plano son pasos sencillos pero efectivos para mantener tu PC gamer rindiendo al máximo, sin importar qué versión de Windows uses.
Interfaz y Experiencia de Usuario
Al dar el salto a Windows 11, lo primero que salta a la vista es su renovado aspecto visual. Microsoft ha apostado por un diseño más limpio y moderno, con las esquinas redondeadas y la barra de tareas y el menú de Inicio centrados. Esto le da un aire más fresco, casi como si estuvieras usando una tablet gigante, pero para muchos, acostumbrados a tener todo a la izquierda, puede ser un pequeño lío al principio.
Diseño Moderno y Centrado en Windows 11
El nuevo diseño de Windows 11 busca ser más intuitivo y estético. La barra de tareas, ahora centrada por defecto, agrupa los iconos de las aplicaciones abiertas y los accesos directos de una forma más organizada. El menú de Inicio se ha simplificado, mostrando las aplicaciones fijadas y los archivos recientes de manera clara. Esta modernización busca crear una experiencia más agradable y menos recargada visualmente.
Herramientas de Productividad y Multitasking Mejoradas
Windows 11 trae consigo mejoras interesantes para trabajar con varias cosas a la vez. Las funciones ‘Snap Layouts’ y ‘Snap Groups’ son un gran acierto. Te permiten organizar tus ventanas abiertas en diferentes diseños predefinidos con solo pasar el ratón por encima del botón de maximizar. Esto es súper útil si sueles tener muchas aplicaciones abiertas y quieres tenerlas bien distribuidas en la pantalla sin tener que arrastrarlas manualmente todo el tiempo. Los escritorios virtuales también se han pulido, permitiendo asignar fondos de pantalla distintos a cada uno para diferenciarlos mejor.
Curva de Aprendizaje y Adaptación a Cambios
No nos engañemos, cambiar de sistema operativo, o incluso de versión, siempre implica un periodo de adaptación. Con Windows 11, el cambio de la barra de tareas y el menú de Inicio puede desconcertar al principio. Quizás te encuentres buscando alguna opción que antes estaba en un sitio y ahora está en otro. Es normal. Piensa en ello como aprender a usar un nuevo mando a distancia; al principio te equivocas, pero al poco tiempo ya lo manejas sin pensar.
- Menú Inicio: Ahora más simple, centrado y con menos opciones directas.
- Barra de Tareas: Centrada por defecto, con menos personalización que en Windows 10.
- Ventanas: Los ‘Snap Layouts’ son geniales, pero hay que acostumbrarse a usarlos.
Aunque la interfaz de Windows 11 es más moderna, algunos usuarios avanzados pueden echar de menos ciertas opciones de personalización que sí estaban presentes en Windows 10. La simplicidad tiene un precio, y a veces ese precio es la flexibilidad que algunos valoran mucho.
La integración de aplicaciones de Android, aunque todavía en desarrollo y dependiente de la Amazon Appstore, abre un nuevo abanico de posibilidades. Poder ejecutar apps móviles directamente en tu PC puede ser un gran plus para muchos, especialmente para aquellos que ya usan mucho el ecosistema de apps de Android en su día a día.
Requisitos de Hardware y Compatibilidad

Si estás pensando en dar el salto a Windows 11 para jugar, o simplemente quieres saber si tu máquina actual está lista para la fiesta, hay un par de cosas importantes que debes tener en cuenta. Microsoft puso el listón un poco más alto con Windows 11, y no todos los equipos que corren Windows 10 sin problemas podrán hacer lo mismo con el nuevo sistema.
Requisitos Mínimos de Hardware para Windows 11
Lo primero es lo primero: el hardware. Windows 11 es más exigente que su predecesor. Para empezar, necesitas un procesador de 64 bits con al menos dos núcleos y una velocidad de 1 GHz. Pero aquí viene el primer gran cambio: la memoria RAM y el almacenamiento se han duplicado. Si antes con 4 GB de RAM y 64 GB de disco andabas sobrado para Windows 10, ahora Windows 11 pide un mínimo de 4 GB de RAM y 64 GB de espacio libre. Y ojo, que esto es lo mínimo, para jugar, querrás más.
Además, la tarjeta gráfica debe ser compatible con DirectX 12 o superior, y tener un controlador WDDM 2.0. Esto significa que las tarjetas gráficas más antiguas, que solo soportan DirectX 9 o 10, se quedan fuera.
Compatibilidad con Hardware Antiguo y TPM 2.0
Aquí es donde muchos se encuentran con un muro. El requisito más polémico de Windows 11 es la necesidad de un chip TPM (Trusted Platform Module) versión 2.0. Este módulo es clave para la seguridad del sistema, pero muchos PCs fabricados antes de 2017/2018 simplemente no lo tienen. Si tu equipo no cuenta con él, es posible que no puedas instalar Windows 11 oficialmente. Aunque existen métodos para forzar la instalación en hardware no compatible, Microsoft advierte que esto puede traer problemas con futuras actualizaciones de seguridad y rendimiento. Es un riesgo que, para muchos, no vale la pena, especialmente si buscas estabilidad en tus sesiones de juego.
Forzar la instalación en hardware no soportado puede parecer una solución rápida, pero a la larga puede generar más dolores de cabeza que beneficios. Las actualizaciones de seguridad son importantes, y no tenerlas puede dejar tu sistema vulnerable.
Impacto del Hardware en el Rendimiento General
No nos engañemos, cumplir los requisitos mínimos es solo el principio. Para disfrutar de los juegos más recientes y aprovechar al máximo las características de Windows 11, como DirectStorage o Auto HDR, necesitarás un hardware más potente. Un PC que apenas cumple los requisitos mínimos para Windows 11 podría tener dificultades para ejecutar juegos modernos a una tasa de fotogramas decente. Gamers con hardware más reciente suelen optar por Windows 11 para sacar partido a su potencial futuro, mientras que quienes priorizan juegos más antiguos a menudo se quedan con Windows 10.
Aquí te dejo una tabla resumen de los requisitos mínimos comparados:
| Componente | Windows 10 (Mínimo) | Windows 11 (Mínimo) |
|---|---|---|
| Procesador | 1 GHz, 32/64-bit | 1 GHz, 64-bit, 2 núcleos |
| RAM | 2 GB (64-bit) | 4 GB |
| Almacenamiento | 20 GB (64-bit) | 64 GB |
| Tarjeta Gráfica | DirectX 9 | DirectX 12 / WDDM 2.0 |
| TPM | No requerido | 2.0 |
Como ves, la diferencia es notable, sobre todo en almacenamiento y la obligatoriedad del TPM 2.0.
Soporte y Ciclo de Vida del Sistema Operativo

Cuando pensamos en qué sistema operativo usar, especialmente para jugar, no solo miramos el rendimiento actual. También es importante saber cuánto tiempo nos va a durar el soporte. Microsoft tiene un calendario para sus sistemas, y esto afecta tanto a las actualizaciones de seguridad como a las nuevas funciones.
Fin de Soporte Oficial para Windows 10
La fecha clave aquí es octubre de 2025. Después de ese mes, Windows 10 dejará de recibir actualizaciones de seguridad de forma regular. Esto significa que cualquier vulnerabilidad nueva que se descubra podría dejar tu equipo expuesto a virus y otros problemas. No es solo el sistema operativo en sí; incluso aplicaciones importantes como Microsoft Office dejarán de tener soporte completo en Windows 10 después de esa fecha. Para seguir recibiendo las últimas versiones y parches de Office, necesitarás Windows 11. Es un poco como tener un coche que ya no pasa la ITV, te arriesgas a multas y problemas.
Mantener un sistema sin soporte no solo te deja vulnerable a ataques, sino que también puede complicar el uso de software moderno. Las empresas, en particular, deben tener esto muy en cuenta para no tener problemas de seguridad o de compatibilidad con sus herramientas de trabajo.
Perspectivas a Largo Plazo de Windows 11
Windows 11 es el sistema más reciente, y Microsoft está apostando fuerte por él. Se espera que tenga un ciclo de vida mucho más largo que Windows 10. Esto se traduce en años de actualizaciones, tanto de seguridad como de nuevas características. Si buscas un sistema que te dure y se mantenga al día sin tener que preocuparte por cambios drásticos en el soporte en el corto o mediano plazo, Windows 11 parece ser la opción obvia. Piensa en ello como invertir en algo que tendrá soporte durante mucho tiempo.
Actualizaciones de Seguridad y Mantenimiento
Las actualizaciones de seguridad son vitales, sobre todo si juegas online o manejas información sensible. Con Windows 10 llegando al final de su vida útil de soporte, las actualizaciones de seguridad se detendrán. Windows 11, por otro lado, seguirá recibiendo parches y mejoras para protegerte contra las amenazas emergentes. Microsoft ha indicado que el soporte para Windows 11 se extenderá por muchos años, lo que te da tranquilidad. Es un poco como tener un seguro para tu ordenador.
| Sistema Operativo | Fin de Soporte Oficial | Soporte Extendido (Opcional) |
|---|---|---|
| Windows 10 | Octubre 2025 | No anunciado |
| Windows 11 | Por anunciar | Continuo (estimado) |
Funciones Exclusivas para Gaming
Windows 11 trae consigo algunas novedades pensadas especialmente para los que disfrutan de los videojuegos. No son solo pequeños retoques, sino tecnologías que pueden cambiar la forma en que jugamos.
DirectStorage: Reduciendo Tiempos de Carga
¿Cansado de esperar eternamente a que cargue tu juego? DirectStorage es una tecnología que viene de las consolas Xbox y que ahora llega a PC con Windows 11. Básicamente, permite que la tarjeta gráfica hable directamente con el disco de almacenamiento (si es un SSD, claro). Esto significa que la CPU no tiene que hacer tanto trabajo, y los tiempos de carga se reducen un montón. Piensa en menos pantallas de carga y más tiempo jugando. Es una de esas cosas que, una vez que la pruebas, no quieres volver atrás. Para que funcione, necesitas un SSD NVMe y una tarjeta gráfica compatible, pero la diferencia es notable.
Auto HDR: Mejorando la Calidad Visual
Si te gusta que los juegos se vean lo mejor posible, te va a gustar Auto HDR. Esta función toma los juegos que fueron creados sin HDR y les añade un rango de colores y brillo mucho más amplio. El resultado es una imagen más viva, con negros más profundos y blancos más brillantes. No todos los juegos lo soportan de forma nativa, pero Windows 11 puede aplicarlo a muchos títulos más antiguos. Es como darle una capa extra de pintura a tus juegos favoritos, haciendo que los colores resalten de verdad.
Integración con Xbox Game Pass y Aplicación Xbox
Para los suscriptores de Xbox Game Pass, Windows 11 lo pone todo más fácil. La aplicación Xbox está integrada de forma más fluida en el sistema operativo. Esto significa que acceder a tu biblioteca de juegos, ver qué están jugando tus amigos y gestionar tus suscripciones es más directo. Además, la integración con la red de Xbox permite una mejor comunicación y experiencia multijugador. Es un guiño claro de Microsoft a los jugadores que usan su ecosistema.
- DirectStorage: Reduce tiempos de carga al permitir comunicación directa GPU-SSD.
- Auto HDR: Mejora la calidad visual de juegos compatibles añadiendo más color y contraste.
- App Xbox Integrada: Facilita el acceso a Game Pass y la conexión con amigos.
Actualización y Transición a Windows 11
Si estás pensando en dar el salto de Windows 10 a Windows 11, hay un par de cosas que deberías tener en cuenta. Microsoft ha puesto las cosas bastante fáciles, y para la mayoría, la actualización es gratuita si tu equipo cumple los requisitos. Pero, claro, no todo es apretar un botón y listo. Hay que prepararse un poco.
Proceso de Actualización Gratuita y Requisitos
La buena noticia es que Microsoft quiere que te pases a Windows 11, así que la actualización desde Windows 10 es gratuita para los equipos que califiquen. ¿Y cómo sabes si calificas? Pues Microsoft tiene una herramienta, el «Comprobación de estado del PC», que te dice si tu máquina es compatible. No te saltes este paso, es lo primero que debes hacer. Si tu PC no cumple los requisitos mínimos, como tener un procesador compatible o el famoso TPM 2.0, la actualización podría no ser posible o, peor aún, darte problemas después.
Pasos de Respaldo y Preparación Esenciales
Antes de meterte en faena con la actualización, haz una copia de seguridad de tus cosas. En serio, no te la juegues. Guarda tus documentos importantes, fotos, vídeos, y todo lo que no quieras perder en un disco duro externo o en la nube. También es buena idea asegurarte de que tienes suficiente espacio libre en el disco y que todos tus controladores (tarjeta gráfica, sonido, etc.) están al día. Un sistema limpio y preparado siempre va mejor.
- Copia de seguridad: Guarda tus archivos personales en un lugar seguro.
- Espacio en disco: Asegúrate de tener al menos 64 GB libres.
- Controladores: Actualiza los drivers de tu hardware.
- Windows Update: Ejecuta Windows Update en Windows 10 para tenerlo al día.
Opciones de Retroceso a Windows 10
¿Y si te actualizas a Windows 11 y no te gusta? ¿O te da algún problema? Microsoft te da una ventana de 10 días para que puedas volver a Windows 10 sin perder tus archivos ni configuraciones. Es como un periodo de prueba. Si decides que prefieres quedarte con Windows 10, solo tienes que ir a Configuración > Sistema > Recuperación y seleccionar «Volver atrás». Pasados esos 10 días, si quieres volver a Windows 10, tendrías que hacer una instalación limpia, lo que significa que perderías todo lo que no hayas respaldado. Así que, si tienes dudas, aprovecha esos 10 días para probarlo bien.
La transición a un nuevo sistema operativo puede ser un poco estresante, pero con una buena preparación y sabiendo que tienes opciones de vuelta atrás, el proceso se hace mucho más llevadero. No te precipites y haz las cosas con calma.
Compatibilidad de Software y Aplicaciones
Cuando pensamos en cambiar de sistema operativo, una de las primeras cosas que nos vienen a la cabeza es si todo lo que usamos va a seguir funcionando. Con Windows 11, Microsoft ha puesto bastante empeño en que la transición desde Windows 10 sea lo más suave posible en este aspecto. La gran mayoría de programas que usas a diario, desde tu suite de ofimática hasta esos juegos que te encantan, deberían funcionar sin problemas.
Compatibilidad General de Aplicaciones
La idea principal es que Windows 11 sea compatible con casi todo lo que funcionaba en Windows 10. Esto significa que, si tu software actual no te da problemas en Windows 10, lo más probable es que tampoco los tengas en Windows 11. Sin embargo, siempre hay excepciones. Algunas aplicaciones muy antiguas, o quizás alguna herramienta muy específica que no se ha actualizado en años, podrían presentar algún comportamiento extraño o simplemente no arrancar. Por eso, si usas programas que son vitales para tu trabajo o tu ocio, es buena idea hacer una pequeña comprobación antes de dar el salto.
Integración de Aplicaciones Android
Una de las novedades más comentadas de Windows 11 es la posibilidad de ejecutar aplicaciones Android. Esto se hace a través de la Amazon Appstore, que viene integrada. Abre un mundo de posibilidades, permitiéndote usar apps que antes solo estaban disponibles en tu móvil o tablet, directamente en tu PC. Es genial para tener a mano esas apps de redes sociales, juegos sencillos o herramientas de productividad que te gustan. Eso sí, no esperes que todas las apps de Android funcionen a la perfección; algunas pueden no estar optimizadas para pantallas grandes o para el uso con teclado y ratón. Además, la selección en la Amazon Appstore es más limitada que en Google Play Store.
Actualización de Controladores y Software Clave
Para que todo funcione como debe, especialmente en el mundo del gaming, es importante tener los controladores (drivers) de tu hardware al día. Esto incluye la tarjeta gráfica, la tarjeta de sonido, la red, etc. Windows 11 suele gestionar esto bastante bien, pero a veces, los fabricantes de hardware lanzan versiones específicas de sus controladores para sacar el máximo partido al nuevo sistema operativo. Así que, después de actualizar a Windows 11, o incluso antes si te preparas, revisa las páginas web de los fabricantes de tu equipo (tarjeta gráfica, placa base, etc.) para descargar las últimas versiones de sus controladores. Esto puede marcar una diferencia notable en el rendimiento y la estabilidad, sobre todo en juegos.
Si bien la mayoría de las aplicaciones funcionarán sin problemas, es prudente verificar la compatibilidad de tu software más importante antes de migrar. Los controladores actualizados son clave para un rendimiento óptimo, especialmente para los jugadores.
Aquí tienes una tabla que resume algunos puntos clave:
| Característica | Windows 10 | Windows 11 | Notas |
|---|---|---|---|
| Compatibilidad General | Amplia | Muy alta (similar a Win 10) | La mayoría de apps de Win 10 funcionan en Win 11. |
| Aplicaciones Android | No soportado | Soportado (vía Amazon Appstore) | Selección limitada, optimización variable. |
| Controladores de Hardware | Soporte estándar | Soporte mejorado, versiones específicas | Se recomiendan actualizaciones para máximo rendimiento. |
| Software de Gaming | Amplia compatibilidad | Amplia compatibilidad + optimizaciones (DirectStorage) | Juegos más nuevos se benefician de las características de Win 11. |
Entonces, ¿Windows 11 o Windows 10 para jugar en 2025?
Al final, la elección entre Windows 11 y Windows 10 para jugar en 2025 se reduce a lo que más valoras. Si tu equipo cumple los requisitos y buscas esas pequeñas mejoras en tiempos de carga o gráficos con Auto HDR, Windows 11 podría ser tu camino. Las nuevas funciones como DirectStorage prometen mucho para el futuro. Pero seamos sinceros, si tu PC ya va bien con Windows 10 y no quieres complicaciones, este sigue siendo un sistema operativo sólido para jugar. Microsoft seguirá dándole soporte a Windows 10 hasta octubre de 2025, así que aún tienes tiempo. Piensa en tu hardware, en si esas novedades te van a cambiar la vida jugando, y sobre todo, en si te apetece meterte en el lío de actualizar. Al final, lo importante es que tus juegos funcionen sin problemas, ¿verdad?
Preguntas Frecuentes
¿Windows 11 es realmente más rápido que Windows 10 para jugar?
Windows 11 trae algunas mejoras que pueden hacer que los juegos funcionen un poquito mejor, como DirectStorage, que ayuda a que los juegos carguen más rápido. También tiene Auto HDR para que los colores se vean más vivos. Sin embargo, la diferencia no siempre es enorme y depende mucho de tu computadora. Para la mayoría de los juegos, la diferencia puede ser pequeña.
¿Mi PC vieja puede correr Windows 11 para jugar?
Windows 11 tiene requisitos un poco más altos que Windows 10, sobre todo necesita un chip llamado TPM 2.0 y un procesador más moderno. Si tu PC es antigua, es posible que no cumpla con estos requisitos y no puedas instalar Windows 11 oficialmente. En ese caso, es mejor quedarse con Windows 10 para asegurar que todo funcione bien.
¿Qué es DirectStorage y por qué es bueno para los gamers?
DirectStorage es una tecnología nueva en Windows 11 que permite que la tarjeta gráfica (GPU) hable directamente con el disco duro rápido (SSD). Esto hace que los juegos carguen mucho más rápido y que el juego vaya más fluido porque el procesador no tiene que hacer tanto trabajo. Es como darle un atajo a la tarjeta gráfica para que todo sea más veloz.
¿Vale la pena actualizar de Windows 10 a Windows 11 solo por los juegos?
Si eres un gamer muy exigente y tu PC cumple los requisitos de Windows 11, las mejoras como DirectStorage y Auto HDR pueden ser interesantes. Pero si tu PC es más antigua o si estás contento con cómo funcionan tus juegos en Windows 10, quizás no sea una razón suficiente para actualizar. Windows 10 seguirá recibiendo actualizaciones de seguridad hasta octubre de 2025.
¿Puedo volver a Windows 10 si no me gusta Windows 11?
Sí, Microsoft te da un tiempo (generalmente 10 días después de actualizar) para que puedas volver a Windows 10 si no te convence Windows 11. Durante ese tiempo, puedes mantener tus archivos y configuraciones. Si pasa ese plazo, tendrías que reinstalar Windows 10 desde cero.
¿Qué pasa si instalo Windows 11 en una PC que no cumple los requisitos?
Aunque a veces es posible forzar la instalación de Windows 11 en PCs que no cumplen los requisitos, no es recomendable. Microsoft no garantiza que recibas todas las actualizaciones importantes, incluidas las de seguridad. Esto podría dejar tu computadora vulnerable y con problemas a largo plazo. Es mejor usar el sistema operativo para el que tu hardware está diseñado.
¡No esperes más para mejorar tu experiencia de juego! Compra tu licencia de Windows 11 Pro en nuestra tienda y disfruta de todas sus ventajas.